Carajo: “Sin la banda, seríamos barrabravas”

Carajo 2

¿Cómo lanzar un disco doble siendo independiente y no morir en el intento? El power trío tiene la respuesta. Entrevista frente a frente con una de las bandas más interesantes del rock nacional.

Por Fabrizio Pedrotti – Publicada en la Revista Dale.

En la sala de Carajo hay varios objetos bizarros. Un muñeco de colección de Alan Garner -el famoso personaje de “¿Qué pasó ayer?”- y un rollo de papel higiénico debajo de una copia de “El mar de las Almas” (su álbum de 2010), se mezclan entre consolas y equipos.

Además de guitarras, claro, hay una pila de CD’s desparramada por el escritorio: “Enema of the State” de Blink 182, “Backspacer” de Pearl Jam, “Mezmerize” de System of a Down, y otros de Yellowcard y Sevendust. Y lo más importante: un disco rígido con el backup de las grabaciones de “Frente a Frente”, el trabajo doble que acaban de editar.

-Para “El mar de las Almas” habían escuchado mucho Foo Fighters, Underoath y justamente Sevendust. ¿Los discos que tienen sobre la mesa les sirvieron de inspiración para el nuevo?

Marcelo “Corvata” Corvalán: Esta vez nos influenciamos más por nosotros mismos, no tuvimos todo el tiempo una comparación. El de System of a Down lo tenemos por cómo suena. Antes me había parecido buena idea uno de Stone Sour, que también era bastante claro.

Andrés Vilanova: Escuchamos más que nada el último de Black Sabbath –“13”-. El batero se oye muy orgánico. Nosotros no queríamos que la percusión quede “plasticosa”, sino natural. Los demás estuvieron para tomarlos como referencia, por el mastering y el arte.

HECHO EN CASA         

Desde 2010, la banda tiene una ventaja enorme. La sala de ensayo, además de poseer elementos novedosos y bajos, se convirtió en su estudio de grabación. “Fue creciendo, empezamos sólo con la base. Algunas cosas son de nuestro productor, Ale Vázquez. Otras las compramos a medias, y las compartimos en distintos momentos. Está bueno tener lo que nos gusta, porque sabemos que ciertos compresores son los que van justos para nuestros instrumentos”, cuenta Corvata.

“Hay que pensarlo como si fuera un integrante más, que tiene que conseguir sus equipos”, agrega el guitarrista Hernán “Tery” Langer-. Vilanova completa la idea: “A diferencia del anterior, a este disco tratamos de hacerlo con lo que estaba a nuestro alcance, quizás por una cuestión de presupuestos”.

El precursor de que Carajo grabe en su propia sala fue su productor. El trío le entregaba los audios de los ensayos y a Vázquez le encantaban, porque era el entorno “natural” de ellos y no se daban cuenta del proceso. Además, los músicos coinciden en que siempre que se alquila un estudio, se está mucho más presionado por los tiempos.

-Hay temas como “A espaldas del bien” a los que les agregaron cuerdas y violines. Al no tener nadie que los controle, ¿cómo saben cuándo parar?

Tery: Existen momentos en donde nos ponemos una fecha. Como todo lanzamiento, tenemos que coordinar con mucho tiempo lo que va a pasar, y saber que por ahí lleguemos quince días o un mes después de lo estipulado. No es tan al azar, tratamos de hacer algo con lo que estemos cómodos. Pero en la última recta siempre terminamos corriendo, es un clásico.

A: Para “Frente a Frente” creíamos que íbamos a meter once temas, y no dieciséis. Programamos de menos para la mezcla y la masterización, porque no contamos que había cinco canciones de más. Eso nos alargó un mes. Igual fue el disco más rápido que hicimos, nos tomó cuatro meses. Al final estábamos escuchando las últimas mezclas tirados en el piso, durmiendo (risas). Sólo nos pasó con el primero y con éste. Pero sabemos cuándo parar, porque pensamos en lo que necesita la canción. Si hay que remezclar se hace, pero no vamos a trabajar hasta las cuatro de la mañana, ni meter una toma a las cinco (risas). Estamos hasta las diez de la noche y nos vamos. Si justo grabamos, por ahí nos quedamos hasta las doce. Llegamos al otro día cerca del mediodía y desayunamos tranquilos.

CASI UN 2X1

-Tenían un proyecto de álbum doble para 2007, que se iba a llamar “Alma y Fuego”. El plan quedó trunco porque Ale Vázquez les dijo que sería complicado de digerir y de vender. ¿Por qué se la juegan ahora, que la industria está peor?

T: Todo cerró, no es que la idea fue así. Había surgido “Frente a Frente”, y en función al concepto y a que no queríamos dejar ninguna canción afuera, dijimos de hacerlo doble.

A: Incluso pensamos sacarlo en dos etapas, en discos de ocho temas. Pero también fue una sugerencia de Ale que salga todo junto, porque le daba más preponderancia al título.

C: A Andy le llamó mucho la atención el nombre durante las primeras fases de la composición, y lo dijo al toque. Sentía que había descubierto algo. Ya eso nos marcó, y completó el círculo. Queríamos tratar de que todo vaya por el mismo camino, que sea una experiencia y que haya un descanso entre cada CD. Darse el tiempo para descubrir las canciones.

T: Pero no tuvimos miedo. Obviamente, uno doble debe ser menos vendible, el tiempo dirá. Debíamos pensar en lo que nos gustaba, lo que nos importaba era meter todas esas canciones. El costo de incluirlas era hacer dos álbumes.

A: Se complementan. La división estuvo buena, porque escuchábamos toda la parte pesada junta y era como que nos empalagábamos. ¡Y aparte del costado más duro teníamos otro! Con el arte empezó a cobrar mucho sentido, y más con las tarjetas internas, que apoyan lo que se dice en cada tema.

-Volvieron a ser independientes. Si estuvieran en una compañía, ¿piensan que podrían haber sacado un trabajo doble?

C: Para nada. Aunque nos dijeran que sí a todo, sería re lento por la burocracia al generar los videos y el corte. Por más que la empresa nos adorara y nos diera toda la torta, el proceso sería el siguiente: haríamos un video, y se lo daríamos a un chabón que lo mandaría a Estados Unidos (porque lo tienen que patentar). Ahí pasaría a ser propiedad de Universal Music y nadie lo podría taringuear ni nada. Volvería a la Argentina, y a todo esto ya habría pasado casi un mes. Luego estarían todos corriendo, estresados, para entregarle el tema a cada emisora. Así fueron nuestras últimas experiencias con ellos. Ahora es: “Hola, tenemos un anuncio. ¿Lo quieren pasar?”, y en un día lo solucionamos.

 

EL QUE AMA LO QUE HACE…

A la hora de componer, Carajo siempre empieza por la música. Para grabar “Frente a Frente” hubo dos etapas: primero se armaron las maquetas con una batería electrónica, y luego comenzaron a escribirse las letras. “Fue un poco más relajado, y no nos matamos en la sala sin antes tener en claro las cosas básicas para resolver estructuras e ideas”, cuenta Corvata.

-En una entrevista dijeron que no están tan exigentes. Antes pensaban: “Si la canción no nos gusta a los cuatro –incluido el productor-, no va en el disco”. ¿Por qué cambiaron?

T: Tiene que pasar cierto filtro, igual. Estas dieciséis entraron porque ya había existido una selección.

A: Hubo varias instancias, la primera era ver en qué temas íbamos a laburar y a poner fichas, por si crecían hasta donde imaginábamos. Ahí había veinticuatro. Luego nos dimos cuenta de que si queríamos coincidir en todo, íbamos a tener un disco bien cortito y muy focalizado en lo heavy.

-Quizás de ese modo hubieran hecho sólo un CD…

A: No llegábamos ni a las diez canciones (risas). En un momento dijimos: “Estas dieciséis progresaron, veamos cómo armamos el contexto para que no falte ninguna”.

C: “La venganza de los perdedores” nos gustó desde un primer momento. “Andante” siempre estaba dando vueltas, y “Tracción a sangre” le copaba a Tery, pero hacía mucho que no entraba.

A: Ambas estuvieron a punto de salir en otros discos, pero por razones conceptuales no se pudo. “Tracción…” iba a dejar a “El mar de las Almas” un poco más feliz que el resto del álbum.

T: Ya lo habíamos grabado esa vez, al igual que “El aguijón”.

-¿Y tuvieron cambios para “Frente a Frente”?

A: Sí, algunas cositas. En “Tracción…” no tantos, pero en “El aguijón” entró un solo de guitarra y se cortó un poquito el final.

C: Fue muy raro, porque a esa progresión la sacamos completa de otro tema inédito y quedó justa. Era la continuación que esa canción necesitaba.

T: En realidad se terminó de producir en siete años, porque antes de grabarla por primera vez hubo una versión precaria. Después la volvimos a laburar.

C: Son actualizaciones que van sufriendo las composiciones. Entre los tres tenemos bien en claro cómo tienen que ser, y las vamos puliendo. Es algo muy loco para los que no saben, que escuchan canciones que se escribieron hace varios años y que salen ahora. Es muy loco lo que uno va haciendo en el tiempo y no es consciente. De todas maneras, yo sabía que “Tracción a sangre” iba a ver la luz. Sólo era cuestión de que tenga la energía que necesitaba.

A: Es el primer tema del segundo CD, está puesto en el lugar que se merece. No va en el medio de otros. De alguna forma nos emparentaba con “Humildad” –de “El mar de las Almas”-, pero por suerte no compite con esa sombra.

 

ESTILO DE VIDA

-En “Andante” cantan “aprenderé a mantenerme sobrio en este caos”. En 2007 habían vuelto de Centroamérica y estaban con mucho ron y daiquiri (risas). Al no tener a nadie que los controle, ¿hubo algo de eso en este disco?

A: Nunca sufrimos tanto los excesos del rock.

C: Sí los de “realidad”. Agradecemos tener la banda, porque quizás un día de furia seríamos barrabravas. Estaríamos tratando de descargar toda la adrenalina que nos morfamos. Tocar nos hace muy bien, ayuda a que nos llevemos mejor, porque bajamos todos los enojos. Nos relajamos, nos miramos y nos tranquilizamos. No tenemos la necesidad de destruir un camarín, o algo así. Hay que dar lo máximo, fuera de joda, conocemos nuestros límites físicos. El que no se da cuenta entra en un ritmo loco que parece tremendo, y en realidad termina en un callejón sin salida.

-“El aguijón” habla de las adicciones, justamente.

A: Sí. La contracara es que si te escabiás todos los shows, ¿cómo hacés para dar dos o tres seguidos? ¡Yo al tercero ya no lo puedo tocar! El público paga una entrada y va a escuchar un recital al cien por ciento.

C: Nos comemos nuestros regios asados, salimos cuando tenemos un día libre para conocer los lugares en donde estamos, tratamos de vivir la vida lo mejor posible. Pero no tenemos margen para otra cosa, giramos cuatro o cinco noches consecutivas y no nos dan los tiempos. Estamos viajando, probando sonido o tocando.

-“El cofre del pasado” podría remitir a lo que vivieron luego de dejar A.N.I.M.A.L., por la frase “quizás te da miedo un nuevo camino enfrentar”. Corvata, dijiste que en aquel momento no sabías si ibas a volver a hacer música profesionalmente. ¿Tiene alguna relación con eso?

C: (Piensa) Nunca se me ocurrió, pero creo que igual todo está ligado. Día a día es un volver a empezar en cada cosa, siempre sumamos un nuevo desafío. La libertad de la independencia nos genera una especie de miedo, de ver el abismo. Nos damos cuenta de que estamos solos y que nos las tenemos que arreglar por nuestra cuenta. Ahora somos dueños de nuestras decisiones, y está bueno. Por eso la letra también dice que “peor sería no avanzar”… ese fue siempre el leitmotiv de la banda.

Recuadros:

FICHA TÉCNICA

“Frente a Frente” fue grabado entre abril y agosto de 2013, en los estudios “Joder” –que montaron en su propia sala-. Una de las sorpresas es que en “Promesas” aporta coros la hija de Corvata, Julieta Corvalán Cintioni. El mastering estuvo a cargo de Tom Baker (Alice Cooper, Mötley Crüe, Nine Inch Nails, Stone Temple Pilots, y varios artistas argentinos).

A FIRMAR SE HA DICHO

Carajo es una de las pocas formaciones argentinas que realizan giras de autógrafos. A fines de septiembre, el grupo viajó a Córdoba, Rosario y Mendoza, además de hacer lo propio en Capital Federal. “Es una forma de conexión con el público, son re sanos y re piolas. Hacen que esté bueno”, relata Corvata. Y añade: “En una ocasión nos llegó a felicitar un policía. Preguntó: ‘¿Dónde están los músicos?’ y nos cagamos todos (risas). Al final, nos saludó y se sorprendió de que estuvieran todos los chicos re tranquilos, cosa que en el rock no pasa tanto”.

SOBRE EL ESCENARIO

“Somos medio celosos con los temas inéditos, tratamos de no mostrarlos en vivo hasta que no salga el disco. ¡Nos pasó que tocamos dos que nunca lanzamos! A ‘Frente a Frente’ ya lo teníamos listo desde hacía un tiempo, pero no habíamos adelantado nada”, se explaya “Tery” Langer.
Andy Vilanova también señala que estaban ansiosos por transformar los shows y tener una motivación extra, porque venían trabajando en su álbum anterior desde 2008. “Las nuevas canciones son realmente desafiantes”, remata.

Por Fabrizio Pedrotti. Fotos de Tatiana Daniele.

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